John Snow, un pionero en el Soho

Los tiempos han cambiado. Hubo un tiempo, en que los arquitectos, médicos, ingenieros, etc., no disponían de los recursos existentes en nuestros días. Pero ese tiempo, y precisamente por eso, era el tiempo en el que, debido a esa falta de medios, muchos profesionales tenían que ingeniárselas para llevar a cabo su tarea. Es por eso que deberíamos estarles más que agradecidos, pues gracias a ellos y a sus esfuerzos, la humanidad ha podido avanzar tan increíblemente en campos tan dispares como la ingeniería o la medicina.

Es el caso, por ejemplo, de nuestro personaje de hoy, John Snow, un reputado médico y anestesista inglés del siglo XIX, al que el tiempo y la historia han reconocido como el padre de la epidemiología moderna y del “método epidemiológico”. Este método, desarrollado por Snow, es de muchísima utilidad a día de hoy, y se toma como base para estudiar pandemias tan cacareadas como la gripe aviar o porcina.

John Snow en un retrato del s.XIX

Y llegados a este punto os preguntaréis ¿Qué relación guarda todo esto con Londres? Pues básicamente que la historia de cómo el bueno de Snow llegó a sacar las conclusiones que derivarían en su ya mencionado modelo se encierra en el corazón del Soho londinense.

Pero para eso hay que echar la vista atrás, y viajar hasta el Londres de mediados del siglo XIX, y más en concreto a este particular barrio, famoso hoy en día por sus tiendas de libros y bares de ambiente.

Eso hoy, porque en aquellos tiempos el Soho era un lugar muy distinto y, sobre todo, cercenado por una epidemia de cólera cuyas víctimas se contaban por docenas (hasta un total de 616 personas al final del episodio).

Fue entonces cuando John Snow empezó a investigar, y para ello, lo primero que hizo fue elaborar un mapa del Soho, marcando los lugares donde se daban un mayor número de casos de cólera. Una vez finalizado, pudo ver claramente cómo la gran mayoría de los casos se daban a lo largo de Broadwick Street (por aquel entonces Broad Street), y más en concreto, en una pequeña plaza donde se encontraba una fuente de uso público.

Tras visitar la fuente en persona y presenciar las insalubres condiciones en que se encontraba, decidió tomarse la “justicia” por su cuenta (y así de paso, demostrar su teoría de que la fuente era el origen de los problemas)y, en compañía de un amigo, se presentó ante ella una noche y entre los dos rompieron el mecanismo de bombeo, dejándola completamente inutilizable.

Réplica de la fuente a día de hoy

Días después, las cifras de victimas fruto del cólera en la zona sufrieron un acusado descenso, dando la razón a Snow y suponiendo el pistoletazo de salida para el desarrollo del método epidemiológico.

Estos hechos, desde luego, no han pasado inadvertidos, y, a día de hoy, son varios los elementos que nos recuerdan que todo esto ocurrió una vez.

Por ejemplo, y si uno se acerca por el Soho, se puede ver una réplica de la fuente que John Snow inhabilitó, a escasos metros de donde se encontraba su emplazamiento original. La original, valga la redundancia, fue retirada tras conocerse los estudios de Snow, y lo único que testifica su presencia en el pasado, es un adoquín de distinto color al resto y con una pequeña placa conmemorativa.

Placa conmemorativa

También aquí, y justo en frente de la réplica de la fuente se encuentra John Snow Pub, llamado así en honor al célebre médico y repleto de multitud de objetos relacionados con nuestro protagonista y su historia (aunque para visitarlos hay que pedir permiso ya que se encuentran en el segundo piso y suele permanecer cerrado a los clientes).

Exterior del pub de John Snow

E incluso, existe una asociación en honor a John Snow, que celebra encuentros mensualmente, así como un evento anual en el entorno de la fuente para conmemorar el hallazgo. Como curiosidad, lo único que te piden para ingresar es ¡que visites el pub!

Así que ya sabéis, si queréis matar varios pájaros de un tiro acercaos por el Soho. Visitaréis la fuente, os echaréis unas pintas en el pub y, de paso, rendiréis un humilde homenaje a alguien, que, entre otras cosas, ayudó a salvar las vidas de cientos de personas en el siglo XIX.

La fuente con el pub de fondo

Especial agradecimiento a Daniel Romero, quien motivó este artículo.

Una respuesta a “John Snow, un pionero en el Soho

  1. No conocía de este científico y ahora que conozco su método lo voy aplicar en la investigación de mi tesis, me parece que el formato calzaría perfecto en el proceso de investigación, claro que este es un estudio de mercado, pero por el orden que presenta el método y la flexibilidad interdisciplinaria lo voy a utilizar.

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