¿El pub más sucio de Londres?

No se puede decir que Londres sea una ciudad sucia. Como siempre, dependerá de por donde nos movamos y con qué ciudades la comparemos. Porque desde luego, y como decía alguno, si la comparamos con cualquier (gran) ciudad suiza o escandinava, Londres tiene todas las de perder en lo que a pulcritud se refiere. Sin embargo, y en comparación con urbes de dimensiones similares tales como París, la balanza tiende a equilibrarse.

Así con todo, y dado que de puertas para adentro cada uno es libre de hacer lo que le plazca, nunca sabemos lo que las entrañas de la gran ciudad pueden esconder. Por todos es sabido que, por ejemplo, las personas que sufren síndrome de Diógenes, se abandonan por completo y empiezan a acumular objetos, desperdicios y cualquier cosa que pase por sus manos en el interior de sus viviendas. Además, y por lo general, estas personas no suelen trascender mucho más, salvo cuando, y por desgracia, aparecen en algún titular en los periódicos.

Sin embargo, y como es habitual, siempre está la excepción que confirma la regla. Y esa la encontramos, como no, en Londres.

Si alguien se ha bajado alguna vez en Liverpool Street y ha abandonado la estación por la salida que da a la calle de Bishopsgate, seguramente se habrá percatado de la existencia de un pub casi enfrente de la misma estación llamado Dirty Dicks. Su letrero luminoso de color rojo, y un nombre algo llamativo (que no voy a traducir aquí y que a mi, al menos, me llamó bastante la atención la primera vez que lo vi) hacen que sea casi imposible obviarlo. Es más, si alguien ha estado por la zona, seguramente habrá entrado al local aunque solo sea por curiosidad. E incluso voy a ir más allá, ya que es posible que más de uno haya oído sobre este pub y su historia. Bueno, pues para todos aquellos que no cumplan alguna de estas tres condiciones, voy a relatar el porqué de Dirty Dicks y su digamos historia de “abandonamiento”.

Se acercaba el final del siglo XVIII, y Nathaniel Bentley, un hombre de negocios de la zona y propietario de una taberna, ultimaba los preparativos de su boda. Todo estaba preparado para celebrar un momento tan especial, y que, tras el enlace, se culminaría con un gran banquete en la taberna de su propiedad. Sin embargo, el destino tenía preparado un giro de lo más cruel para este dandy del East End ya que su prometida falleció la noche anterior a la boda. Esto, y como es de entender, sumió al pobre Nathaniel en una depresión profunda. Aunque en el caso de nuestro protagonista, las cosas irían más allá, ya que desde aquel día, nunca levantaría cabeza hasta su fallecimiento en el año 1809. Hasta ese momento, y desde el mismo día en que falleció su amada, Nathaniel Bentley se abandonó hasta tal punto que, por ejemplo, nunca se volvió a quitar el traje de boda, incluso cuando estaba hecho harapos.

Una de las cosas que se suelen decir cuando alguien está deprimido, es que nunca se debe encerrar en casa, y que hay que hacer todo lo posible por salir al exterior y relacionarse. Nathaniel Bentley hizo todo lo contrario. Primero, selló la habitación donde tenía preparado el convite para su enlace y allí lo dejó hasta el fin de los días.

Luego, y como ya he dicho, optó por no lavarse ni cambiarse de ropa (decía: “¿por qué me iba yo a lavar las manos si mañana estarán sucias otra vez?”), condiciones antihigiénicas que se extendieron al resto del local, donde, y tras su fallecimiento, se encontraron incluso los restos de los que un día fueron sus gatos, para entonces completamente momificados. El personaje de Nathaniel se convirtió pues en toda una leyenda en la zona que le valió el sobrenombre de Dirty Dicks. Además, el nuevo dueño del pub, y dada la cantidad de gente que se acercaba por allí para ver si la historia era cierta, decidió no tocar casi nada e incluso los gatos permanecieron allí por bastante tiempo, haciendo de ésta la taberna más sucia de todo Londres. Y así fue hasta que en los años 70 (hace nada como aquel que dice), las nuevas normativas sobre salud e higiene hicieron imposible el mantener la taberna en aquel estado tan lamentable. Sin embargo, a día de hoy, algunos de esos polvorientos recuerdos se almacenan en el Vault Cellar, el cual podréis visitar tanto si tenéis la suerte de ir a alguna fiesta o reunión que lo haya alquilado, como si vais alguno de los días en que lo abren. El resto del pub, aunque antiguo, construido en madera y con un sabor de auténtica taberna, no guarda ninguna relación directa con su “sucio” pasado.

 Dirty Dicks
202 Bishopsgate
City of London
Londres
EC2M 4NR

 Website: http://www.dirtydicks.co.uk/      

(Si queréis ver algunas fotos de lo que guardan en el Vault Cellar, pinchad en Gallery y luego seleccionad The World Famous Vault Bar)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s