Christmas shopping: lo mejor de cada casa

¿Shopping centres?, ¿outlets?,¿high-street?, ¿boxpark? Efectivamente las Navidades ya están a la vuelta de la esquina y tarde o temprano tendremos que salir de casa y dirigirnos a alguna de estas zonas con nombres tan llamativos como incomprensibles (a veces). Aquí te ayudamos a resolver el jeroglífico.

Que poca vergüenza. Más de un mes desde el último post y yo tan pancho. Tanto tiempo ha pasado que sin comerlo ni beberlo nos hemos plantado pues eso, a un par de semanas del comienzo oficial de la Navidad. Porque oficiosamente, las Navidades comenzaron hace ya tiempo, con el alumbrado de calles y plazas, así como con la ornamentación de viviendas y espacios públicos con motivos navideños. Tiempo en el que además, los más previsores hicieron seguro acopio de regalos evitándose así prisas de última hora. Sin embargo aquí estamos el resto, la gran mayoría, todavía a verlas venir y dando gracias a los dioses del consumismo por permitir a los comercios abrir hasta bien entrada la noche del 24 de Diciembre (o del 5 de Enero en España).

A estas alturas del mes de Diciembre, cuando el invierno meteorológico parece resistirse a entrar de una vez, la ciudad ya se muestra en todo su esplendor navideño. Ni más ni menos que desde el 1 de Noviembre llevan las luces en Oxford Street recordándonos que la Navidad se acerca (aunque quedasen casi dos meses), y lo mismo se puede decir de las aledañas Regent Street, St. Christopher’s Place o la pintoresca Carnaby Street.

A estas alturas también, miles de personas se han dejado ya caer por el tan popular Christmas Market (Winter Wonderland) de Hyde Park, un mercadillo navideño inspirado en los mercados alemanes tradicionales y que, a mi parecer, cada año va ampliando su superficie de tal manera que a este paso, para finales de esta década, es posible que abarque la completa extensión del parque (estoy siendo irónico, no vayáis por ahí a contar que para 2020 habrá un Winter Wonderland del tamaño de Hyde Park).

Y desde luego, a estas alturas, los grandes centros de peregrinaje para los compradores con experiencia y paciencia (véase Westfield), deben ya estar sacándose como mínimo más de un millón de libras al día de beneficio. Y es que el nuevo Westfield abierto en Stratford (junto al parque Olímpico) no es moco de pavo. Se trata del mayor centro comercial de Europa y es el equivalente en el este de la ciudad a su hermano mayor (por edad que no por tamaño) del oeste, el famoso Westfield de White City.

En resumen, monumentos al consumismo exacerbado que cada día son visitados por miles de personas, y que, como es de imaginar, durante estas fechas se encuentran haciendo su Agosto. Es curioso cómo cambian los hábitos y las personas. Personalmente, cuando vivía en España, recuerdo que cuando inauguraban un nuevo centro comercial, me solía dejar caer por allí en compañía de mis amigos o mi hermana simplemente por ver que se cocía. Con el tiempo, esa práctica, así como muchas otras, no solo me parece aburrida sino que además no le veo ningún sentido. Así que como no tengo ni tiempo ni ganas todavía no me he pasado a visitar a nuestro amigo Westfield de Stratford por lo que no puedo opinar con cierto criterio sobre el mismo, aunque salvo por dimensiones, no creo que sea un lugar que vaya a sorprenderme en absoluto.

Uno de los muchos anuncios publicitando el nuevo Westfield

Aunque basada en el mismo principio mercantilista, sigo prefiriendo para mis compras navideñas lo que aquí denominan high-street, es decir, un término que hace referencia a esas arterias comerciales existentes en toda gran ciudad y que concentran la mayor cantidad de tiendas, firmas y marcas, especialmente en lo que a ropa y calzado se refiere.

No es por lo tanto ningún misterio que la high-street de Londres sea la celebérrima Oxford Street y alrededores, con Regent Street, Bond Street o Carnaby Street a la cabeza, aunque podríamos añadir la zona de Covent Garden como una high-street secundaria. Personalmente, y como ya he dicho antes, prefiero esto a los grandes centros comerciales ya que para mí tiene mucho más encanto pasear por calles como Portal de l’Ángel en Barcelona o Preciados en Madrid y disfrutar de la decoración que exhiben en estas fechas.

Shopping centres y high-street aparte, los más intrépidos pueden aventurarse en el mundo de los outlets, tan extendidos y populares en los Estados Unidos donde muchos de los visitantes de ciudades como Nueva York dedican un día en exclusivo para desplazarse hasta alguno de los muchos que rodean a la ciudad, y que ofrecen productos de primeras marcas a precios reducidos, bien porque pertenecen a otra temporada, bien porque tienen algún defecto de fabricación.

Aunque no tan populares en el Reino Unido como al otro lado del charco, sin duda existe un outlet que nada tiene que envidiar a sus hermanos norteamericanos. Se trata del Bicester Village Shopping Centre, en la ciudad de Bicester. Más de 3 millones de personas lo visitan al año, lo que lo convierte en una atracción turística más, y su popularidad parece extenderse más allá de los límites de Albion. Para más inri (y comodidad de potenciales compradores), un autobús llamado “The Shopping Express” te lleva desde Londres hasta el outlet por 23 libras ida y vuelta.

Para terminar nuestro modesto recorrido por las distintas zonas comerciales de la capital, y ya que nos encontramos en Londres, no podía faltar la opción más alternativa, aquella que por su diseño y originalidad se distingue de las otras, mucho más clásicas. Y para ello nos desplazamos a la zona de Shoreditch, donde hace apenas una semana se inauguró el tan publicitado  BoxPark, un nuevo concepto en el que los comercios se encuentras emplazados en “módulos”, los cuales se pueden transportar de un lugar a otro, haciendo que la ubicación de las mismas sea diferente cada día, aunque de momento no se hayan planteado el moverse de Shoreditch High Street. Esta facilidad de movimiento hace que este espacio haya sido bautizado como el primer pop-up mall del mundo.

Shopping centres, outlets y en definitiva tiendas y más tiendas que contribuyen a esta locura navideña en la que las autoridades recomiendan controlarse a la hora de ingerir alcohol pero en la que nadie habla de controlarse a la hora de gastar dinero, especialmente ahora con la que está cayendo. Personalmente, este año me encuentro un poco vago, y creo que optaré por la opción fácil, esto es, comprar mis regalos online a través de Amazon. Mucho más cómodo, y sin tener que pasarme horas en una cola junto a otras treinta personas esperando a que nos procesen en una caja. Eso sí, si alguien opta por la opción Amazon, cuidadito con la facilidad de pagar con tarjeta online. Eso, sin duda, sí que es peligroso.

Más información:

http://uk.westfield.com/stratfordcity/

http://www.oxfordstreet.co.uk/

http://www.bicestervillage.com/

http://www.boxpark.co.uk/

http://www.amazon.co.uk/

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